Sin embargo, la aplicación de esta ley fue limitada debido a la falta de recursos y la resistencia de los empresarios. En la década de 1940, se crearon nuevos sindicatos y federaciones de trabajadores, como la Confederación de Trabajadores de Bolivia (1946), que se convirtieron en importantes instrumentos de lucha por los derechos laborales.
La presión de los sectores mineros y ferroviarios impulsó las primeras protecciones específicas.