Aunque no fue unánime —algunos críticos la calificaron de «tonta» o «llanta desinflada»—, el consenso general fue que la película ponía a Will Ferrell «de vuelta en la vía rápida de la comedia con estilo y una gran cantidad de risas».
Hoy en día, Ricky Bobby - Loco por la velocidad mantiene un estatus privilegiado en la cultura pop. Frases como "If you ain't first, you're last" , "Shake and Bake" o "Don't you put that evil on me, Ricky Bobby!" siguen siendo citadas de forma habitual por aficionados al deporte, memes en redes sociales y pilotos reales de la NASCAR, quienes han homenajeado la película en múltiples ocasiones decorando sus coches reales con los diseños icónicos del filme. Con un ritmo cómico que nunca decae y un elenco en el apogeo de sus capacidades, es una obra cinematográfica que demostró que, para hacer la comedia perfecta, a veces hay que estar dispuesto a perder el control y volverse completamente loco por la velocidad.
Ricky Bobby: Loco por la velocidad es una hilarante película de comedia deportiva estrenada en 2006, dirigida por Adam McKay y protagonizada por Will Ferrell en el papel principal. La cinta parodia con ingenio y exageración el mundo de la NASCAR, el automovilismo de alta velocidad popular en Estados Unidos.






