Sin duda, el momento más notorio de la película es la escena de la violación anal con mantequilla. Más allá de su crudeza ficticia, la realidad de su filmación es lo que ha provocado la mayor indignación histórica. La actriz Maria Schneider, que tenía solo durante el rodaje, declaró más tarde que se sintió "humillada" y "un poco violada" tanto por Brando como por Bertolucci.
El Último Tango en París tells the story of Paul (Marlon Brando), a middle-aged American man grappling with the suicide of his wife, and Jeanne (Maria Schneider), a young Parisian woman. They meet while exploring an empty apartment in Paris, and without exchanging names, begin a passionate and volatile anonymous sexual relationship.